Un edificio puede parecer terminado y, aun así, no funcionar como debería. Los caudales de aire pueden estar desequilibrados, las secuencias de control incompletas y los equipos pueden trabajar unos contra otros. La puesta en marcha (commissioning) es el proceso estructurado y orientado a la calidad que verifica que las instalaciones del edificio se diseñan, ejecutan, prueban y entregan de acuerdo con los requisitos de la propiedad.
Mucho más que una prueba final
La puesta en marcha suele confundirse con una serie de pruebas realizadas justo antes de la entrega. En realidad, es más eficaz cuando empieza en la fase de diseño. Guías como ASHRAE Guideline 0 y ASHRAE Standard 202 la describen como un proceso que va desde la fase previa al diseño hasta la ocupación y la explotación.
Documentos clave
- Requisitos del propietario (OPR): definen lo que la propiedad necesita del edificio: prestaciones, confort, objetivos energéticos y expectativas de mantenimiento.
- Bases de diseño (BOD): explican cómo pretende el equipo de diseño cumplir esos requisitos, incluidas hipótesis y criterios de diseño.
- Plan de puesta en marcha: establece el alcance, las funciones, el calendario y los procedimientos del proceso.
- Registro de incidencias: recoge cada deficiencia detectada y la sigue hasta su resolución.
El proceso de puesta en marcha
- Fase previa al diseño: recoger los requisitos del propietario y acordar el alcance de la puesta en marcha.
- Diseño: revisar planos y especificaciones frente a los OPR y comprobar que las instalaciones podrán probarse y mantenerse.
- Construcción: verificar el montaje con listas de comprobación, asistir a las pruebas en fábrica y en obra y seguir el avance.
- Pruebas funcionales: probar equipos e instalaciones en todos los modos de funcionamiento para confirmar que responden según el diseño.
- Entrega: impartir formación y entregar al equipo de explotación los manuales de uso y mantenimiento y un manual de sistemas.
- Ocupación y explotación: realizar pruebas estacionales y revisar el comportamiento durante el primer año de funcionamiento.
Pruebas, ajuste y equilibrado
Las pruebas, el ajuste y el equilibrado (TAB) garantizan que el aire y el agua se distribuyen según el diseño. Sin un equilibrado correcto, algunos espacios quedan demasiado calientes o fríos mientras los ventiladores y las bombas trabajan más de lo necesario. Los resultados del TAB son un dato esencial para las pruebas funcionales.
Pruebas de sistemas integrados
Los edificios modernos dependen de la interacción entre sistemas. Las pruebas de sistemas integrados verifican que la detección de incendios, el control de humos, la parada de la climatización, la alimentación de emergencia, los ascensores y el control de accesos funcionan conjuntamente ante situaciones como un incendio o un corte de suministro. Son especialmente importantes en hospitales, centros de datos y otras instalaciones críticas.
Problemas habituales que detecta la puesta en marcha
- Secuencias de control que difieren de la intención del diseño.
- Sensores mal ubicados, sin calibrar o mal cableados.
- Válvulas y compuertas montadas al revés o dejadas en modo manual.
- Equipos sin acceso para el mantenimiento.
- Calefacción y refrigeración simultáneas por consignas contradictorias.
Beneficios
- Menor consumo de energía: las instalaciones funcionan de forma eficiente desde el primer día.
- Menos defectos y reclamaciones: los problemas se corrigen antes de la entrega, no después de la ocupación.
- Mejor confort y calidad del aire: los espacios reciben las condiciones para las que se diseñaron.
- Entrega más fluida: los equipos de explotación están formados y cuentan con documentación fiable.
Buenas prácticas
- Empezar pronto: implique al equipo de puesta en marcha durante el diseño, no solo al final de la obra.
- Mantener la independencia: un responsable de puesta en marcha independiente aporta una visión objetiva.
- Incluirlo en el contrato: defina las obligaciones de puesta en marcha en las especificaciones para que los contratistas puedan planificarlas.
- Proteger el tiempo: la puesta en marcha suele comprimirse al final del calendario; reserve tiempo suficiente para ella.
Conclusión
La puesta en marcha cierra la brecha entre la intención del diseño y el funcionamiento real. Verificando cada instalación a lo largo del proyecto, la propiedad recibe edificios eficientes, fiables y listos para funcionar desde el primer día.



